Higiene dental

Consiste en el raspado de la superficie del diente o del implante que se encuentra por encima de la encía sana y en el surco gingival. Se indica periódicamente (cada 6 o 12 meses) en pacientes con encía sana tanto en los implantes como en los dientes.

Los niños y niñas tienen que empezar a acudir al dentista para realizar la higiene a los 6 años. De esta manera se les enseñará cómo deben realizar la higiene diaria que influirá en la salud bucodental del futuro adulto.

La presencia de inflamación alrededor del diente (gingivitis, periodontitis) o del implante (mucositis o periimplantitis) puede requerir que se acorten estos plazos. Se realiza también antes de realizar un blanqueamiento dental.

La higiene dental puede ser realizada por una de nuestras higienistas u odontólogos, según las necesidades del paciente.

Durante el procedimiento el profesional aprovecha para descartar que existan caries profundas. La realización de una radiografía periapical ayudará a la prevención o diagnóstico de caries. En ocasiones el raspado o la sensibilidad de los diente exigen que se ponga anestesia para evitar molestias.

Tras realizar el tratamiento el paciente notará que sus dientes recuperan la suavidad del esmalte del diente y elimina el mal aliento que puede producir la placa (contaminación), sarro o piorrea .

No requiere anestesia infiltrativa:

  • En casos de hipersensibilidad puede realizarse con anestesia si el paciente lo requiere.

Duración de la sesión:

  • 1 hora.

Número de visitas o sesiones:

  • Se realiza en una sesión. El día de la higiene se recomienda no ingerir los siguientes alimentos tras el procedimiento: bebidas y comidas con colorantes como remolacha, arándanos, moras, vino tinto, café o te.

Recuperación:

  • Inmediata.